
Un
hombre y una mujer dormían placida y profundamente como bebes
inocentes. De pronto, como a eso de las 3 de la mañana se escuchan
ruidos fuera.
La mujer se sobresalta completamente espantada, le dice al hombre:
- MIERDA! ese debe ser mi marido.
El tipo se levanta espantadísimo y
desnudo, salta loco por la ventana, se escoñeta contra el piso, cae
sobre una enredadera con espinas, se pone de pie y desnudo empieza a
correr hacia su carro.
A los pocos minutos regresa y le dice:
- GRANDIIIIISIMA PUUUTA, tu marido soy yo!!!!!!
Y la mujer le contesta:
- AJA COÑOOO DE TU MADRE…… y tú por qué corres????
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Tres cafés

Un borracho acude a un bar y le pide al MOZO que le sirva 3 cafés.- ¿Tres cafés?
- Sí, uno para mí, otro para ti y otro para tu puta madre.
- Al día siguiente, el mismo borracho le pide al mismo mozo tres cafés…
- ¿Tres?…
- Sí… Tres… uno para mí, otro para ti y otro para tu puta madre.
- El mozo no se pudo aguantar esta vez y salta al otro lado de la barra y le dio una soberana paliza al borracho.
Al día siguiente todo magullado, regresa el borracho. El camarero lo recibe con ironía y le dice:
- Ah ¿Tres cafés?….
- No - Responde el lesionadísimo borracho - Sólo dos: uno para mí y
otro para tu puta madre, para ti no, porque el café ‘TE ALTERA’…
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Píldoras
Un
tipo va a la farmacia y pide un frasco de píldoras afrodisíacas. El
farmacéutico le pregunta que para qué las quiere, y él le dice que
tiene una cita con 10 ninfómanas.De forma que el farmacéutico le da un
frasco pero le advierte que son muy fuertes y que sólo se tome dos
pastillas.Por supuesto el hombre no le hace ni caso y en cuanto llega a
su casa se toma todo el frasco y se pone a esperar a que lleguen sus
amantes.
Al día siguiene, vuelve a la farmacia con los brazos más hinchados que Stallone y pide 10 sprays de calmante muscular.
El farmacéutico, muy extrañado, le pregunta:
- ¿Qué le ha ocurrido en los brazos?
Y el tipo responde:
- Es que sabe usted… las ninfómanas no vinieron…