sábado, 17 de noviembre del 2007 a las 21:15
También conocida como
cornamusa, la gaita no tiene su origen en los pueblos celtas (Irlanda,
Escocia, Asturias, Galicia...), pues las primeras noticias que se
tienen de ella se remontan al siglo VIII a. C. en el norte de la India.
Seguramente fue introducida en Occidente por los romanos y dicen que su
sonido cautivó a Nerón (37-68). En la Edad Media, el instrumento se
incorporó a los ejércitos para enardecer a las tropas y se sabe que
entre los siglos XII y XIV Galicia se convirtió en el principal centro
gaiteril de Europa, debido a las peregrinaciones a Santiago de
Compostela. Pero su bello sonido sólo perduró en los pueblos costeros
del norte y oeste, que lo incorporaron a su folclore musical, que hoy
conocemos como celta.